Cuando alguien pregunta cuánto cuesta Odoo, casi siempre está pensando en una única cifra. En la práctica hay tres, van a proveedores distintos y cubren cosas distintas. Confundirlas es la causa más habitual de que un presupuesto se perciba como caro o como incompleto.
Las tres facturas
Un cliente en modalidad Odoo Enterprise Custom, alojado en Odoo.sh, recibe cada mes:
- Licencias de usuario, que se pagan a Odoo S.A. Es el derecho a usar el software, y escala con el número de usuarios internos.
- Hosting, también a Odoo S.A. si estás en Odoo.sh. Depende de los recursos del servidor, no de los usuarios.
- Servicio de partner, que se paga a la consultora. Es el trabajo humano: implantar, automatizar, integrar y mantener.
Un caso concreto: 15 usuarios, Nivel 2
Tomemos una PYME de 15 usuarios con un Odoo personalizado mediante Studio y automatizaciones, alojado en un servidor Odoo.sh de gama intermedia:
- Licencias Odoo Enterprise Custom: 15 × 29,90 € = 448,50 € / mes
- Hosting Odoo.sh: 180,00 € / mes
- Servicio partner (cuota base 200 € + 15 × 10 €): 350,00 € / mes
Total: 978,50 € al mes sin IVA. Repartido entre 15 personas y unos 30 días, salen unos 2,17 € por usuario y día. Es menos de lo que cuesta el café de la oficina, y sostiene el sistema donde vive toda la operación de la empresa.
Por qué el servicio de partner no es opcional
Es la partida que más se intenta recortar y la que peor envejece cuando se recorta. Las licencias te dan acceso al software; el hosting, un servidor. Ninguna de las dos configura tu flujo de compras, migra tus saldos, revisa que tus automatizaciones sigan funcionando tras un upgrade ni responde cuando algo se rompe un martes por la mañana.
La diferencia entre una implantación que se usa y una que se abandona casi nunca está en el producto. Está en si alguien se hizo cargo de él después del arranque.
Qué mirar antes de firmar
- Que el presupuesto separe con claridad qué pagas a Odoo y qué pagas al partner.
- Que el alcance del mantenimiento diga explícitamente qué entra y qué se factura aparte.
- Que haya un SLA con tiempos escritos, no un “te atendemos rápido”.
- Que las actualizaciones de versión estén contempladas, especialmente si tienes código a medida.
Si quieres ver el desglose aplicado a tu caso, en nuestra página de precios están las tres tarifas y el mismo ejemplo con los números completos.